Siempre en el Tee de salida, golpeando a toda prisa; la primera birra que pidas ya la pagó con su VISA. Siempre pergeñando ideas, un constante emprendedor. Ya sufrió que no me veas, y ya aprendió de su error. Bailó con las más feas y de allí salió vencedor, cuando el que creía colega era al final un traidor. Que sepa el dueño de IKEA que ya tiene sucesor. Y aunque el sueco no lo crea Carlos es mucho mejor. El Carli que yo prefiero es ese tío sincero, que sentado en el sillón, feliz como ese niño al que que dejan que se baje, si yo le propongo un viaje, siempre me da el ¡Sí Quiero! con una especie de guiño antes que yo me raje.

