
La muerte llamó a la puerta,
mas la vida no le abrió,
¡si mañana no despiertan,
me encontrarás a mí muerta,
... pero nunca a ellos dos!,
y en todo Chile recuerdan
la historia que tuvo buen fin,
la muerte huyendo por piernas
y un reloj que no da cuerda
por Yarioli y Martín,
Comuna de Providencia,
Calle Santa Magdalena,
una Pentax con paciencia,
un padre con resiliencia
... y una historia de las buenas.



