A HUGO, 13 años (o el arte de darte abrazos)

       Si alguna vez te parece
       que me ves distante y frío,
       grítame dos o tres veces,
       que para eso eres un crío,
       y un niño no se merece
       haber a este mundo venío,
       pa' que un adulto le deje
       ni un rato desatendío.
 

       Y que sepas y recuerdes,
       que yo cada día te espero;
       me gusta que me despiertes
       y ese mirar tan sincero,
       esos ojos, que me pierden,
       y muchas más cosas, pero...
       No hay nada que más recuerde
       que allí junto al paragüero,
       con una pelota verte
       cuándo tentabas la suerte,
       y dándome un tirón fuerte
       me decías : ¡Tú, de portero !
       Y nada más yo ponerme,
       ya ganabas uno a cero.

       Ante tus brazos, inerme,
       disfruta, hijo, ¡Te quiero!


16 de junio de 2019
 

Deja un comentario