A ANDRÉS ( o qué necesarios son los Peter Pan )

      Y ser amigo de Andrés 
      es volver a ser un niño,
      es volver alguna vez
      a ser de nuevo el lampiño
      que no quería crecer
      y le hacía al tiempo un guiño.
      Pues lo normal a la vejez
      es volverse un pestiño,
      y a NuncaJamás no volver
      aunque te dieran cariño.
      Qué bien lo sabes hacer
      cada vez que te escudriño:
      Ser mayor, ... no envejecer,
      y ser de este grupo el aliño.

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