Y ser amigo de Andrés es volver a ser un niño, es volver alguna vez a ser de nuevo el lampiño que no quería crecer y le hacía al tiempo un guiño. Pues lo normal a la vejez es volverse un pestiño, y a NuncaJamás no volver aunque te dieran cariño. Qué bien lo sabes hacer cada vez que te escudriño: Ser mayor, ... no envejecer, y ser de este grupo el aliño.


