Hoy le caen 50 abriles a la mujer del sargento, hoy le dieron matarile a los años infantiles, y hoy, por mucho que lo esquives..., hoy ya se acabó el primer tiempo; pero queda aún otro tiempo que puedes jugarlo si quieres, con la paz de quien con tiento ha ido haciendo los deberes, se unió a un bombero decente igual de cortés que valiente para afrontar el destino, y a esas cinco diligentes que son cinco adolescentes cuando juegan al Pokino, y encima es lectora paciente que agradece amablemente los cuatro ripios dementes de un diletante cansino. Que hoy te juntes con tu gente, que te sirvan un buen vino, y soples tan fuertemente que todo lo que no cuente no te importe ya un comino. 7 de agosto de 2020

