Mi padre me daba consejos, ...yo jamás se los pedí. ¡Qué razón tenía mi viejo, qué de errores cometí! Un día mi padre me dijo... ¡pero yo no le hice caso!, yo solo era aquel canijo que aprendía paso a paso. El consejo de mi madre tampoco escuché de nuevo, y al final se me hizo tarde de tanto decirle: ¡Luego! Mis profes y mis amigos, y la gente que me quiso también pelearon conmigo, mas yo hice caso omiso. Ahora los tiempos tornaron y mi hijo se me acerca en busca de algún consejo... Hoy las moiras se vengaron apretándole las tuercas a este viejo ya pendejo.

