Tras una liviana mampara y esbozando su sonrisa, te toparás con su cara, en efectivo o con VISA. Con las ideas muy claras, sin agobios y sin prisas… siempre eficiente, sin taras práctica, amable, concisa. No es corriente una sonrisa en quien curra con dinero, por eso la gente con prisa suele acercarse al cajero, por eso nos gusta la brisa que emana de un trato sincero. Yo solo voy hacia el frente y al fondo hay una artista, que además de ser decente demostró serme altruista. Y qué menos que yo intente ensartar versos en ristra y dar gracias burdamente pues nunca tuve avalista.

