Con la frente despejada, y con trazo inconfundible, sentenció sin decir nada … con esa niña jartible, que no podía estar callada, tocaba la fibra sensible, y con su lazo y su mirada, andaba siempre tan airada y era tan lista y osada, que ya es insustituible, ...y se quedó a mí pegada de manera imperceptible. Y ahora que yo andaba en racha vuelve a hostigarme el destino, y vuelvo a ser cucaracha tumbada sobre la escarcha y decúbito supino. Voy con la frente bien gacha y he perdido mi camino, pues escuché a una muchacha que hoy murió el bueno de Quino.


