Cuando yo hice este poema me encontraba cabizbajo, el alma llena de pena, atado con una cadena sin encontrar un atajo: El Covid es una condena y todo se iba al carajo Entonces pensé en mis hijos y pa' qué los traje aquí, si esto iba a ser ya fijo ... ¡Vaya vida baladí! Y aunque no veía un pijo sin gafas me puse a escribir, entiendo barrunto y colijo que habrán venido a vivir, salir ya de este escondrijo y disfrutar como canijos ... ¡Si no para qué parir! Y ahora que ya no hay lunes y que siempre sale cruz, ahora al final del túnel ya veo un poquito de luz.

