Siempre quiso ser Wendy,
vivir un cuento de hadas,
y con los Niños Perdidos
reírse como es debido,
luchar con las almohadas,
y quedarse a Campanilla
por toda la vida pegada.
Que no los encuentre nadie,
siempre a salvo con sigilo,
controlando desde el aire
a Garfio y al cocodrilo.
Y piensa en que todo
es tiempo...
y que un día crecerán,
Y con los codos
en el cuento...
hoy maldice a Peter Pan.


