Si un día bajara a este mundo un ovni o platillo de esos para elegir un oriundo que fuera allí arriba Maeso, no dudaría un segundo, no tomaría un receso, mi veredicto rotundo es del Madrid más profundo y solo dispone de anverso. Allí por donde Pozuelo, donde la sede del Ono, Teigell, el mejor consuelo de los que salimos del mono, Sencillo, educado, cabal, pendiente y comprometido, comensal de buen palique, Monastrell, mencía y bobal, y compartir un El Nido, Feliz Cumpleaños, Enrique.


