Un tipo que vino del frío, una barbita canosa, una voz entre el gentío, un tipo comprometío, da igual el asunto o la cosa, un nota que no dice "mío", un jefe del libre albedrío y que a Aitana no la tosan. Su jersey de cuello vuelto, su tabaco de liar, va con dinero suelto, nunca lo vi hacerse el muerto si hay que arreglar un entuerto o a la hora de pagar. Me escuchó y me dio mi espacio, me dejó a mi puta bola, me entendió desde el prefacio y no me contó nunca trolas. Enseña con una pizarra, cose como las locas, y con los brazos en jarra un niño que le desgarra le da siempre la tabarra: ¡Juan, que te calle la boca!

