A Víctor Küppers (o mi Vicky el Vikingo)

Pureta de ojos pilluelos,
sonrisa sincera y afable,
barbita con cuatro pelos,
bombilla no recargable.
Amigo en tiempos de duelo,
profe con pinta de abuelo,
bajará a lidiar al ruedo,
te echará si puede un cable.

Vikingo sin isla ni barco,
de ser feliz tiene llave,
más serio que el malo de Narcos
si lo encuentras en el AVE.

No ve de cerca ni lejos,
pero gusta a la afición,
el más joven de los viejos
del pueblo de Camprodón.

Alimaña necesaria ...,
volverá, no te preocupes.
Voy encendiéndome un Farias,
brindo por ti Víctor Küppers.
¿A dónde iríamos los parias
si nadie motiva a la troupe?

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