El sitio ideal

Un día un colega me explicó
qué frágil es la línea divisoria
que separa lo mejor de lo peor,
la rutina, de vivir con ilusión,
la apatía, de sentirse uno en la gloria

Me decía, o así lo recuerdo yo...
¡Qué frágil que tenemos la memoria!
Lo que ayer te hizo feliz hoy ya pasó,
la alegría que sentiste se perdió,
lo que un día te emocionó, ya es historia

Y entonces me espetó el muy mamón
con esa chanza suya tan notoria:
El sitio es el que uno está mejor
es justo donde empieza el escalón
que se encuentra por debajo de la euforia

Deja un comentario