Mientras nos dejamos el aliento (entre los 40 y los 60)

Sabiendo que llegó el segundo tiempo,
la Vida pinta a drama y no a comedia,
el Éxito es voluble como el viento
si no viene la Suerte y lo remedia.
Y mientras nos dejamos el aliento,
impuestos y deberes nos asedian.
Así que paro un rato y ya me siento.
¡Un vino por favor, y ponte media!
Me sentaré un ratito, no te miento,
si a ti no te molesta, con la venia.

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