Con más corazón que cabeza (y gasta una chorla "equisele"), si no está grabando una pieza está viendo el furbo en la tele Su bata de guatiné, su plasma de 100 pulgadas, y sobre la hora del té se asoma a su móvil y ve la puja recién ganada. Su Deivid, su Carmen, su Julia, su barbacoa con un tinto, en la radio las tertulias, odiar la pereza y la abulia y ser en picarse sucinto. Así veo yo a David Ruz, que gastó kilos de laca: Un tío transparente al trasluz, y en tiempos de tanto chapuz, ya sabes: ¡si puedes te escapas!

