Uno se sienta en la mesa, le ponen delante un tablero, … dos dados o una baraja, y luchando por su empresa, por su empleo o su dinero, estudia, labura o trabaja, y si ve que al fin progresa, le acude un orgullo sincero, aunque nunca se relaja. A veces el miedo regresa, un poco de modo somero, y vuelve a tomarnos ventaja; mas la fortuna traviesa me viste otra vez de torero, me oprime y me resquebraja, y es que esta pandemia espesa nos va a hacer un agujero, nos va a sacar las migajas, y aunque mira que me pesa, hoy camino, aunque no quiero, … bordeando la navaja.

