A Antonio Gámez, 58º (o el Hidalgo bombero)

Se levanta dando un brinco,
se calza sus papas con huevos,
desayuna con ahínco, por
lo que pueda venir luego,
por si pegan un respingo
si dan la alarma de fuego.

Si está libre va al cortijo
y planta mil cebolletas,
cuarenta hectáreas de mijo,
manda el "movi" a hacer puñetas
y allí a salvo en su escondrijo
disfruta bajo cobijo
este chiquillo pureta.

Otros días monta en barco
o se sube el Mulhacén,
disfruta pisando los charcos
y es en palabras parco
depende de cuándo y con quién.

Si ves que no para de hablar,
entonces te tiene en estima,
entonces lo ves disfrutar
y ser pura adrenalina,
y sabes que no va a colgar
aunque quiten la cabina.

Si hoy le tocó currar
se viste con sus galones,
manda al bombero a apagar
con cisternas y camiones,
se pone a subir y bajar
mil doscientos escalones
y luego sin respirar 
te peta un arroz sin mirar
con conejo y garrafones

Hoy cumple cincuenta y algo,
aunque los lleva con tiento.
Si pa´ alguna cosa valgo
es pa´ escribir a un Hidalgo
¡Felicidades Sargento!

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