La Corbata Negra (ojalá no tenga que usarla)

Compré una corbata negra
sabiendo que no la quería,
y en esta vida tan perra
la uso si el alma me legra
la muerte de quien quería.

La uso en señal de duelo,
de cariño y de respeto,
si hoy San Pedro en el cielo
se vio en un tremendo aprieto,
y sintió pena y canguelo
mientras mudaba el careto
por quien con tanto desvelo,
cuando yo caía al suelo,
me cuidó como un Gepetto.

Qué trabajo más ingrato
recibir a quien no esperas,
tocar la campana a rebato
por alguien bueno de veras,
con aquel cariño innato
y esa bondad tan sincera.

Qué dicho aquel más sensato:
¡TE HARÁ LLORAR QUIEN TE QUIERA!

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