Descubrí un día un hermano cuando menos lo esperaba, un gran torero con clase reventado de cornadas. Lo habían echao de su casa una vez y luego otra, dejándolo con lo puesto, solo y el alma rota. El es mi cuñado Lucio; más que cuñado, un hermano, con un corazón tan grande que no le cabe en la mano. Lucio es una de esas personas cuyo trato es una delicia, y en esta vida o en la otra un día se le hará justicia. Cuando dentro de muchos años mi cuñado suba al cielo, le darán la suite nupcial y un minibar con hielo, …una botella de anis, un sitio para su "chica", un montón de buenos libros y mucho tabaco de pipa. Mientras ese día llega... dentro de mucho tiempo, yo sé que con su apoyo es algo que siempre cuento. Ya vendrán tiempos mejores, pues en verdad los mereces. Que la amistad no deteriore y nos veamos muchas veces. Y no es por echarte flores aunque sé que lo parece, mas eres un tío con valores que siempre que puede se ofrece.

