Escollos (a l@s que están)

Lo último que queda es la palabra,
pues es lo que más fuerte te traspasa,
lo que hace que la herida no se abra
y lo que siempre te perfora la carcasa.

Por eso cuando tú a alguien recuerdas,
sus fotos van y vienen en cascada,
pero siempre se agarran a tu izquierda,
para que tu corazón nunca las pierda
sus frases y palabras, ¡qué putada!

Por eso yo, pensando en mis colegas,
aquell@s que se salvan de la quema,
siempre llevo a mano en la talega
dos versos, cuatro ripios y un poema.


Por eso si el Quijote cae al hoyo
se rodea de sus amigos verdaderos,
se junta con el cura y el barbero
y el bueno de su amigo Sancho Panza,

y ahora yo, disperso en el embrollo,
valoro a quien me da un punto de apoyo,
valoro a quien me dice: ¡Hay escollos;
pero tú no pierdas nunca la esperanza!

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