A Olga, 50º

Su Andrea y su Sabrina,
su Luisito y su Quirón,
y como decía Sabina,
envenenada medicina
es para ella su pelón.

Quita y cambia pañales,
da papilla y cambia suero
a clientes con dinero
pero con pocos modales.
Mas su cuidado sincero
es pa´ su enfermo postrero:
un padre y un caballero
que le dio amor a raudales.

Hoy cumple cincuenta tacos
y va al curro con pereza.
La segunda parte empieza...,
pega un buen par de arrumacos
y abre un buen par de cervezas,
que el tiempo es un gran bellaco
que escapa con sutileza.

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