A Javier Leal (o el hijo que siempre quiso Lopera)

Si a mi me saliera un Genio
en mitad de mi camino
como un día por medio
se le apareció a Aladino

Y me diese tres deseos,
los tres que yo quisiera.
Le diría: ¡No me lo creo!,
pero venga, ahí los llevas.

No pediría dinero
y mira que me hace falta.
Prefiero tener más pelo
y llevar la frente alta.

Y aunque no tengo complejos,
puestos a haber pedío...
Mirarme frente al espejo
y decir ¿todo eso es mío?

Mas lo que siempre envidié,
lo que añoro de verdad
realmente fue la cabeza
que tiene el Rafa Nadal.

Eso hasta hace poco tiempo,
que es la risa de un amigo
te lo juro y no te miento
lo que ahora más persigo.

La risa de Javi Leal
que salió de una leucemia,
y es cierto que a veces Dios
a la buena gente premia.

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