Entre cigarra y hormiga va pasando su existencia: Los inviernos con fatiga, los veranos con paciencia, obligado a ser auriga no sin cierta renuencia, Nunca tuvo oficio claro, ni tampoco vocación, va dando palos al aro y nunca le dio reparo remangarse hasta el muñón, Taciturno solo a ratos, tiene cierto don de gentes, y es de esos mentecatos que puedes llamar pa´ un rato, que no te destroza el ambiente, Juntar a aquellos que quiere, e intentar echar un rato, es algo que hace si puede y además sale barato. Detallista empedernido, valora la sencillez de un buen amigo y un vino, De los versos, su sonido, y escaparse alguna vez y perderse en el Camino, Chapurrear tres idiomas, ser una buena persona y un tío bastante formal, No caer nunca en la lona, y pateando su bola ... que caiga un birdie al final.


