Era un puto Peter Pan escondido entre volutas. Odiaba los test de pensar, ¡Qué cara tenía el hijoputa! Un día le llegó su momento y no fue al lecho de muerte. Cogió dos papelas con tiento, se hizo un petardo del veinte, y mirando fijo al viento... hizo un guiño, no te miento, miró a San Pedro irredento, se cogió los huevos lento, y le dijo: "¡Mala Chuerte! Y con un manojo de llaves, el otro no tuerce el gesto, y piensa: ¡Tú si que sabes! Te guardo tu sitio, Maestro. Si te subía en su coche para llevarte a tu casa y te decía: ¿Tienes prisa? Ves como se va la noche, el día siguiente ya pasa y él sigue con su sonrisa. Siempre es capaz de liarte ... este artista que torea. Su hija Ana es cosa aparte, por ella haría lo que sea. Nunca un maitre con su arte hubo en la Orange Square.

