Pongamos que era un figura, pongamos que hablo del Parri. Lo mismo oía Sepultura... que Los Pixies, Kiko o Barry. Nunca en su puta vida nadie lo vio cabreao, quizás la mirada perdida, quizás un poquito alelao; pero era un puto druida que ya desde la salida tenía medio juego ganao. Siempre hace lo que toca... aunque sea yendo a Santiago, y a todos calla las bocas este puto rey de copas sin hacer ningún amago. Escapó del Laberinto al Minotauro agarrao. Mientras haya birra y tinto y gane encima el Bilbao este gran genio sucinto va feliz y amodorrao. Nadie vio un cincuentón en cuerpo de treintañero. Si tapas cualquier mechón y le pones un sombrero... te encuentras con un Platón de buena conversación y figura de torero. Y hasta el mismo Papa Paco le ha dicho: ¡Parri, te absuelvo!, salgo un rato a por tabaco, ve poniendo mientras vuelvo unos nachos o unos tacos..., dos vasos y un José Cuervo.

