A una copa de vino

Abre, amigo, un buen caldo.
sácalo de la bodega...
y al sonido del descorche,
si me llamas yo te sigo.

Aunque no haya mucho saldo
la vida merece la pena,
allí a la sombra de un porche,
bien rodeados de amigos.

Que al placer de una lectura,
un buen vino, o un buen fuego,
a fe mía que solo iguala,

aquella amistad que perdura,
aquel que escuchó tus ruegos
cuando eran rachas malas.

Abrir un buen vino sin prisas
compartiendo un par de copas,
es darle una nueva camisa
a aquél que no tiene ropas.

Loa a la gente del vino
que cuida parras y vides
cuando aún es madrugada.
¡Que este oficio no se pierda!

Y nunca en la vida olvides:
Sin una botella de vino,
el mundo no valdría
...casi nada.

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