Te recibía alli en su casa
y te sonreía desde lejos.
Hacía a los dientes carcasas
basándose en un bosquejo.
Y en medio de un restaurante
con esos menús complejos,
entre souflé de guisantes
y carpaccios de conejo,
el tiempo paró un instante,
y dando un trago al verdejo
dijo algo interesante ...
con su arte y su gracejo
que a alguno dejó expectante
y a otros dejó perplejo
al ver salchichón flagrante
flotando en el salmorejo.
Y es que ella nunca antes
había quitado un pellejo.
El Maitre con mucho talante
se dirige hacia el espejo,
recoge sombrero y guantes
y aún sonríe desde lejos.