Ya se ciñó la talega, ya se ha apretado los machos, y ya dejó a los colegas pues no puede estar borracho, Ya se va volviendo viejo, o es al menos lo que hablan, mas si pierde algún reflejo, lo compensa con las tablas, Y cuando hoy baje al coso y se enfrente con el toro, que no le caben un foso y que toree con decoro, Recordando sus hazañas, sus corridas y sus fiestas, hoy, como media España, se habrá pegado su siesta, Y cuando va a despertar, atontado y dolorido, hoy ha vuelto a comprobar que se ha quedado dormido, Como ya no le da tiempo, solo recoge el tabaco, reza dos padrenuestros y se va a por el morlaco, Coge el capote y la espada y se atusa la montera, baja en pelota picada... ¡y que sea lo que Dios quiera!


