Las fichas de los coches de choque (una idea sobre el Carpe Diem de mi amigo Nico)

Yo tenía de crío un amigo
de esos que tienen su "toque",
era un tío, sumo y sigo,
del que yo he sido testigo
amaba los coches de choque.

Llegaba a mi pueblo la feria
y allí acudía cada noche,
para él era cosa muy seria,
no se andaba con miserias,
le encantaban estos coches.

Las fichas que le sobraban
las guardaba pal siguiente,
y así los años pasaban 
mientras él aseguraba
tener fichas suficientes,
y en la cola no esperaba,
... él era el primer cliente.

Pero un día hubo un año
en que no hubo atracción,
mi amigo con gesto huraño
sufrió un gran desengaño
y sus monedas tiró.
(Hubo un cambio de escaños
y la feria nunca volvió).

Y mi amigo en su desdicha
me dijo: ¡usa tus fichas
en cuanto haya ocasión!
pues llega un día que la espichas;
la muerte es una redicha
que cuando quiere se encapricha
y baja si quiere el telón.

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