Tiene una voz melosa, nunca la vi alterada, toma tranquila las cosas cual si no pasara nada. Desafió a la Argentina: con un inglés se alió. Lo halló en una cantina cuando aún dormía el sol, y apenas doblaron la esquina bajo la luz de un farol... El mismo final en Malvinas, es triste, mas nunca se vio. Qué bueno si toda la inquina se fundiera en un crisol. Tiene su propio reloj, como el conejo de Alicia. Sólo tienen ese don... Natalia y la reina Leticia. Cuando decae la reunión, de una forma subrepticia, cuando ya estoy con el ron, llega con sus delicias, y te dice: ¿Cómo estás vos? con esa voz que acaricia. Hoy cumplirá nosecuantos, su familia es su acicate... Salud y ratos sin llantos, un buen quilombo de cuates, dos niños que son dos santos, un guiri que es un encanto y un buen termito de mate.

