A Paco Carrillo (Sancho en Arjona)

Detrás de unas cejas hirsutas,
con pinta de dueño de estanco
o cura que pasa el cepillo,

ya no mancha de volutas
su bigote que ahora es blanco
y antes de eterno amarillo.

Tiene mirada que engaña
y voz de cabo chusquero,
y parece que regaña …
aunque te quiera sincero.

Siempre subió a la cucaña
en aquellos mentideros,
y a fuer de sus pestañas,
permitió nuestras patrañas
de notas de gasto y dinero.
Ya no quedan en España
Scrooges con tanta maña
ni con tanto arte torero.
Un Sancho metiendo cizaña
a su eterno compañero.

Hoy honramos las hazañas
de este hidalgo y escudero.

Deja un comentario