A Aitor Macías ( Kaixo )

Este era un vasco extraño,
sonriente, noble y jovial,
nadie lo vio nunca huraño,
nadie lo vio nunca mal,
que esperaba cada año
del largo curso el final
para bajar los peldaños
de dos en dos al portal,
decirle adiós al rebaño
tras el examen final
y sin embustes ni engaños
pegarse un verano brutal.

Willy Fog era ermitaño 
comparao con el chaval.


Apareció una mañana
en un albergue de Agés,
bajó con su hermana Maika
y me dijo: ¡ Kaixo, pues !

Egunon, geroarte, orona,
ongietorri dije yo,
puestos a hablar euskera
¡ a mi no me gana ni Dios !

Congeniamos al momento,
era una pareja sana,
creía que estaban casados
y resulta que era su hermana

Gente sencilla y buena,
de esa que ya no queda,
ahora que ni tu vecino
te saluda en la escalera

Fue aquél un desayuno
en esa santa cocina,
en que el tiempo se paró
y Dios nos miró desde encima

Al separarnos después
y aunque estuviera feo,
para seguir en contacto,
yo le pedí su correo

Aguirretxeurdangarín
@arguiñanopatxikoldo;
pero allí en San Sebastian
Aitor me llaman todos

Con Maika un verano
estuvimos a punto de vernos,
y con Aitor tengo una birra
aunque sea en el Juicio Eterno.

Si al final nos la tomamos,
… las agujas lo dirán,
y más tarde o más temprano
conoceré a su hijo Harán.

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