A Ángel López ( o el asidero de Claudia )

Tenía un cuartito pequeño
decorado con esmero,
ordenaba con empeño
los deberes de la Seño,
los cuernos de un toro isleño
que compró en los mentideros,
una montera sin dueño
… y su traje de torero.


Si Claudia no tiene sueño,
él le hace de escudero.
Yo estos versos le pergeño
a este su amigo sincero
que nunca frunce su ceño
y que le hace de asidero.

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