Siempre me dio su cariño, y de forma decidida su amistad a raudales, Desde los tiempos de niño en que colaba a escondidas mis anuncios especiales, Me daba la bronca y un guiño, ella que era tan temida por todos los comerciales Reza un aforismo que nunca en el mismo Río nunca nadie se baña Marina lleva en el mismo desde que Adán era un crío si la mente no me engaña Siempre me dio un café escuchando mis problemas, yo hoy cuatro ripios junté e intenté hacer un poema ... a esta altruista mujer que me salvó de la quema. Es lo que puedo ofrecer, Marina Jiménez Camarena.

