Este era un tipo paciente con barba de varias semanas, que a resguardo del relente, mientras busca algo decente, las nóminas de la gente iba archivando sin ganas. Y Plácido diariamente, mientras las musas le llaman, su curro espera paciente y por no mirar al de enfrente se asoma por la ventana. Su Rita, su Pozuelo, Miguel Márquez, Tajo Negro, y una fundita con hielo pa´ que el guiri suba el cerro, cuidando con mucho desvelo de que no haya ningún yerro, y justo debajo del cielo tres amigos con un perro.

