A D. Arturo Reque Cereijo IN MEMORIAM y a mi amigo Arturo Reque Mata ( o cuando una imagen ya vale una vida )

La verdad..., ¡nunca le vi!,
y tampoco tuve trato;
pero creo que el pedigrí
no necesita alegato.

Tenía una casa en Marbella
y un paraíso en Pechón,
un genio en una botella
que le daba inspiración,
y ahora este genio resuella
huérfano de el escritor,
buscando él solo las huellas
de la figura aquella
que en Bolivia fue pintor.

Una mirada vetusta,
amigos por do quiera,
un polo del Masters de Augusta
que no lo lleva cualquiera.
Marbella es hoy más adusta
desde que Arturo se fuera.

Me parece cosa justa
que a los que Pechón me cedieran,
aunque el momento no gusta
hoy las gracias yo les diera.

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