A José María Gil Guerrero «Nani» (en la segunda pista)

Lo recuerdo de pequeño
allá en la segunda pista
con Antoñita Moreno,

Que a todos quitaba el sueño
y el Nani, que era un artista,
se le arrimaba sin frenos.


Hoy tiene un negocio de flores
del que un día tomó las riendas,
un canijo en sus albores
con una melena tremenda,
una hija que hace honores
y es una rockera estupenda,
una pick up, dos tractores,
siete gorras, tres viviendas,
un despacho de asesores
a los que él se encomienda...

Y en tiempo de virus traidores
reza que no haya rumores
y Foo Fighters no suspendan.


Y aquel niño que un buen día
dejó de estudiar temprano,
hoy vive sin agonías,
feliz, currante y ufano.

Y en el 5 de noviembre
si hoy entrara por la puerta,
Antoñita, la de siempre,
se quedaría boquiabierta.

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