A Ale, el jefe del WordPress (Gracias)

Se sentó junto a mi vera,
me dijo: ¡me llamo Ale!, y
en esta vida puñetera:
para todo, nadie vale,
y de una forma somera
tu web está aún en pañales,
este asunto te supera,
deja a los profesionales.


Tocando siete botones
y pasando de pantalla,
me hizo dos o tres clones
de mi bosquejo morralla,
y corrigió mis patones
sin ponerse una medalla.
Hoy mi web vale doblones
y ayer era solo quincalla.


Y así sin nada de ego,
y con Miriam de reojo,
salí tuerto en vez de ciego,
salí andando en vez de cojo.

Para IMPRESIONA fue un juego
... y yo me postro de hinojos.

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