Apellido de taberna, una farmacia en el Puerto, una hermana sempiterna que le ayuda en los entuertos; ... para una mesa fraterna mejor poner dos cubiertos. Otra hermana fuera aparte, un padre al que ahora cuidan y antes solía zafarse, y al campo de golf pirarse para jugar su partida. Una reforma pendiente para agrandar la botica, una esquina hacia poniente a la que el mar le salpica, donde curra buena gente y el buen clima se mastica. Un trato amable y humano, una familia afianzada, y una niña al piano rodeada de padres y hermanos, salida de un cuento de hadas. Si ves a Rocío y a Ana, con su trato siempre ameno, verás que nunca hay tangana, verás que no hay poli mala y que ganaron los buenos.

