A Ana Saralegui ( o una esquina hacia poniente )

Apellido de taberna,
una farmacia en el Puerto,
una hermana sempiterna
que le ayuda en los entuertos;
... para una mesa fraterna
mejor poner dos cubiertos.

Otra hermana fuera aparte,
un padre al que ahora cuidan
y antes solía zafarse,
y al campo de golf pirarse
para jugar su partida.

Una reforma pendiente
para agrandar la botica,
una esquina hacia poniente
a la que el mar le salpica,
donde curra buena gente
y el buen clima se mastica.

Un trato amable y humano,
una familia afianzada,
y una niña al piano
rodeada de padres y hermanos,
salida de un cuento de hadas.

Si ves a Rocío y a Ana,
con su trato siempre ameno,
verás que nunca hay tangana,
verás que no hay poli mala
y que ganaron los buenos.

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