A los Intocables ( imagen cortesía de Nico )

Recién cumplidos cincuenta
me quedé en la puta calle,
el frío que hace en la puerta
no todo el mundo lo sabe

Y yo encontré tres colegas
que me dieron su atención
... o me ciñen la talega
o me juntan tres botellas
y me cojo un cebollón.


Uno me hace la renta 
y me descalza los pies,
y como hace a su parienta
me hace un breakfast portugués

Me mira con cierta dulzura
y me da lo que le pida
y dice: ¡la vida es dura
sí señor, así es la vida!
Quien no sepa a estas alturas,
que se vuelva a la salida.


Luego llega el chiquitillo,
un tirilla de Bonares,
me llama y me dice: ¿quillo,
por qué no cerramos los bares?

Nunca me admite un desplante
... y me sienta en su terraza;
éste era y será un comandante
de esos con mando en la plaza

Me da chicharrones, cecina,
mejillones, queso viejo,
luego se acerca a la esquina
y me abre el tercer verdejo,
y corta mojama muy fina
que se la traen desde lejos.


Y queda el Andy García
de la calle Boquerón,
es el chico policía,
la X de la ecuación.

Se ríe como el Condemor,
a su modo él hace piña,
siempre está si te hace falta

Y si le pides un favor,
en su casa dice: ¡Niña,
tienes que hacer una tarta!

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