Recién cumplidos cincuenta me quedé en la puta calle, el frío que hace en la puerta no todo el mundo lo sabe Y yo encontré tres colegas que me dieron su atención ... o me ciñen la talega o me juntan tres botellas y me cojo un cebollón. Uno me hace la renta y me descalza los pies, y como hace a su parienta me hace un breakfast portugués Me mira con cierta dulzura y me da lo que le pida y dice: ¡la vida es dura sí señor, así es la vida! Quien no sepa a estas alturas, que se vuelva a la salida. Luego llega el chiquitillo, un tirilla de Bonares, me llama y me dice: ¿quillo, por qué no cerramos los bares? Nunca me admite un desplante ... y me sienta en su terraza; éste era y será un comandante de esos con mando en la plaza Me da chicharrones, cecina, mejillones, queso viejo, luego se acerca a la esquina y me abre el tercer verdejo, y corta mojama muy fina que se la traen desde lejos. Y queda el Andy García de la calle Boquerón, es el chico policía, la X de la ecuación. Se ríe como el Condemor, a su modo él hace piña, siempre está si te hace falta Y si le pides un favor, en su casa dice: ¡Niña, tienes que hacer una tarta!


