
Es como aquella tortuga que yo veía en Kung Fu panda, un viejo sabio sin arrugas que o va en bici, o anda. Nunca lo vi cabreado, nunca tuvo un mal gesto, siempre te habla sosegado, yo creo que se han acabado, ya no quedan tíos de estos. Sus padres lo hicieron bien, es bueno que haya Arturos, ... tiene a salir a quién, y en tiempos de todo a cien escasean los hombres puros. Un abrazo si le ves..., hoy cumple cincuenta y uno.

