A Esther Merino (la más grande de las niñas)

Hay seis en Impresiona;
pero solo una en Banderas,
se sienta al final de la zona,
más que hablar, ella pregona,
por si alguien no la oyera,

Coge el teléfono al vuelo
y da respuesta al cliente,
de banderas sabe un huevo,
de medidas y modelos,
si dejas que te lo cuente,

Sí señor, tengo el pedido,
aquí lo tengo anotado,
lo hizo usted desde Vigo,
desde un concejo apartado,
el porte ya va en camino,
es que debe de estar nublado,

… Y así pasa la mañana
la más grande de las niñas.
Esther es como esa hermana
mayor que va haciendo piña,
y sabrás si está alterada
si un día la ves callada
haciendo la “chascarriña”.

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