Tenía un flequillo hasta los ojos y cara de quien nunca ha roto un plato; y tuvo antaño un jefe caprichoso, hipócrita, servil y hasta orgulloso, que quiso disfrutar de sus despojos y a Juanvi despidió de modo ingrato, Tenía un Mercedes con más años que el arca aquél del tipo del diluvio, y hasta hace poco tiempo le hizo apaño y en Granada aún recuerdan sus efluvios, Y tiene cuatro hijos por montera, contando por supuesto a dos mellizos, y al otro lado de la carretera tiene a su señora que le espera, ¡Papá no corras! donde la guantera con la foto de ella y de sus hijos, un parque de ascensores y escaleras ... y reza porque nunca den aviso. Juanvi es un buen tipo de veras, que a base de trabajo, a sí se hizo. Salúdalo si un día por la acera, ves un tipo de Madrid noble y castizo.

