Ricky va siempre deprisa, siempre a carajo sacao, da igual el modo o la guisa: running con mangas de sisa, o traje si va de abogaos, Tiene un rostro peculiar con esos ojos saltones, y un vozarrón que, al vibrar, a veces pide en un bar tortillas de camarones, el suelo empieza a temblar y se los trae de ultramar un nota con dos arpones, Antes era un poco grueso ( los años del instituto ), luego fue perdiendo peso y ahora va siempre impoluto. Lo ves con el Mai siempre tiesos sin tomarse ni un receso, corriendo a tanto el minuto, como un Pajares y Esteso, los dos en sus mallas enjutos.

