
Con la frente despejada, y una mirada bien noble, se reía con su mirada … como aquél que no hace nada sin saber que te da el doble, Siempre lo vi caminando ya hiciese buen tiempo o malo, entre Juanar sonriendo, y hacia Sierra Blanca yendo con su hablar y con su palo, Ya no quedan en España hidalgos de esa ralea, un tipo que, sin patrañas, se enamoró de una maña y la trajo a tierra extraña cogiendo sitio en platea: allí donde el sol se baña, y allí donde las montañas duermen con la marea, Salvador nació en el Ángel, por donde La Concepción, dejad que esta historia zanje ahora que tengo ocasión: Llevando ese gentilicio lo llamó allí desde el cielo aquél que los hilos teje, y hoy les presta sus servicios con su chanza y su desvelo … de jefe de los conserjes, En cuanto halla un resquicio, se atusa sus cuatro pelos y va a andar donde le dejen.

