Benditas sean las clases de inglés de aquella academia en que te dije: ¿qué haces?, ¿tú no ves que el tiempo apremia?, y siendo aún dos zagales pasamos de verbos modales y vimos que hay quien congenia. Subiendo calle Victoria, yendo a clase en El Ejido, si hago caso a mi memoria me vino de frente la gloria y sé que fui bendecido …, el día que de forma aleatoria dio principio a nuestra historia aquél bueno de Cupido, Solo tengo dos minutos pa´ expresarte lo que siento, con el sosiego absoluto de saber que no te miento, Te doy gracias por quererme, gracias por aguantarme, gracias por conocerme… (ante ti me siento inerme, y no puedo resguardarme), Gracias por esos meses en que curré en el Caribe, lo superamos con creces, no hay nada que ya nos derribe, Gracias por cuando mi padre…, y por Bárbara y Roberto, sabes que soy un desastre, no valgo mucho pa´ esto; pero hoy quiero recordarte que cuando ya el tiempo pase, y sabes que pasa presto, yo estaré para cuidarte sin una voz ni un mal gesto, Y descorchando un Socaire, sabrás que sin ti soy nadie, y brindaremos por lo nuestro.

