Treinta euros en la cartera por si he de dejar propina, que la salud no se fuera, que haya alguien a mi vera, y una canción de Sabina. La foto en que yo no salgo y dice: ¡Papá, no corras!, y si te molesté en algo, un folio nuevo de galgo, y aquella goma que borra. Mi bastón pa´ la montaña, que las rodillas no fallen, mi traje de hombre araña, que se acaben las patrañas, que los payasos se callen. Que el sol se esconda a lo lejos, que lo hayamos dado todo, que nos tiremos los tejos, aunque seamos unos viejos y aunque sea con apodos. Que si algún día discutimos, salgamos los dos ilesos, que de cabeza ande fino, y lo último que haga vivo ... sea escribirte otro verso.

