Un Poema

A veces miro al frente y no veo nada,
la gente que camina como loca,
la peña que va toda ensimismada,
la rutina que se ríe a carcajadas,
el tedio que amilana y que te enroca.

Y entonces doy las gracias porque hoy
de nuevo en mi cabeza hubo fumata,
los versos que pergeño te los doy,
llevo una pluma siempre a donde voy,
disculpas por si hubiera alguna errata.

Y en estos tiempos locos que vivimos,
si conseguí salvarme de la quema,
yo fui buscando cómodo y con tino,
los versos que me salen al camino,
sin un bosquejo previo ni un esquema,
tratando de ir hilando siempre fino,
y dar por concluido otro poema.





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