La pelota y el PC (a los workaholic)

Hoy, al acabar la jornada,
limpié de mails la bandeja,
hice una criba en Entrada
y al levantar la mirada
vi aquella pelota vieja.

Debe de haberse caído
hoy de la estantería, 
ha salido del olvido
pa´  recordarme que el nido
de pronto se nos vacía.

La miro y veo a mi hijo
cuando me decía ¿bajamos?
... y yo repetía fijo:
¡termino una cosa y jugamos!

Pero yo nunca bajé
y hace poco se marchó,
se hizo mayor y se fue,
dejó su pelota y cerró.

Y yo hoy daría media vida
por coger esa pelota
y antes que me lo pida,
con apariencia fingida,
atarme a su vera las botas,
y lamerme las heridas
a ver si él no lo nota.

(La ocasión está perdida,
las opciones son remotas)










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